Uno de los puntos más importantes del diseño fue no perder la conexión con el exterior: un buen balance entre acústica y luz natural da un mejor resultado general al final del día.
La sala fue diseñada desde cero buscando uniformidad desde prácticamente 20 Hz, con un sonido rápido y firme — cómoda y fácil de escuchar durante sesiones largas.


El 100% de nuestros equipos es de diseño propio o modificado.
La cadena de mastering fue diseñada con la experiencia de lograr una mayor comunicación emocional, y de cómo cada parte interactúa con la otra para formar una expresión general.
La mayoría de las herramientas fueron fabricadas a mano por Daniel Ovie: monitores propios, ecualizador TMQ de 20 válvulas (6U de rack, fase casi lineal), etapa de potencia híbrida tube/solid state, controlador microcontrolado pasivo, entre otros. También se usa equipamiento de la más alta calidad modificado de otros fabricantes, en una evolución constante.

Buenos Aires, Argentina.